▶ Escurreplatos Bilbao

 

Para algunos, la mejor parte de lavar los platos a mano es ver de qué manera se secan todos y cada uno de los platos, utensilios y vasos pues significa que has terminado el trabajo. Pero tanto si amas como si detestas esta labor, si tienes un lavaplatos o no (recuerda que no todos y cada uno de los platos son aptos para el lavaplatos ), necesitas un óptimo escurreplatos bilbao que pueda secar tus platos y que no deje charcos de agua por toda la encimera. Al fin y al cabo, es probable que lo utilices todos los días. Y si tiene un espacio limitado para secar los platos en la encimera, tener uno que logre colocarse en el fregadero o que se pueda doblar y esconder de forma fácil puede eludir que se estruje las manos con la vajilla.

 

Primeramente, tienes que tener en cuenta el tamaño de tu hogar. Si tu familia es de 2 personas, puedes conformarte con un pequeño estante compacto. Pero si tienes mucho más de 5 personas en tu casa, tendrás que buscar modelos más enormes. Asimismo tienes que tener en consideración la frecuencia con la que cocinas y lavas los platos. Además de esto, si disfrutas organizar cenas o cocinar, precisarás toda la capacidad que logres conseguir.

El más destacable escurreplatos bilbao sobre el fregadero te ahorrará espacio y simplificará el lavado de los platos. Maximiza la capacidad de la vajilla y disminuye el espacio que ocupa. Te aportará tranquilidad : no desearás pensar bastante en una labor que realizas a diario.

Si tienes ranuras junto a tu fregadero, probablemente no necesites un sistema de desagüe. Puedes poner el escurridor de platos al lado del fregadero y dejar que el agua gotee en las ranuras y se mueva hacia el fregadero. Si tienes un espacio liso en la encimera a los dos lados del fregadero, hazte con un escurridor con sistema de desagüe. Así evitarás que se forme un lío de agua en la encimera, que puede dañarla.

 

Antes de obtener, ten presente que no se trata sólo de su aspecto, sino tienes que pensar en las encimeras de tu cocina y en el espacio del que dispones. Si acostumbras a fregar bastante, un escurreplatos de dos pisos te evitará ocupar demasiado espacio. O, si sólo necesitas chorrear tazas y vasos, en ocasiones un tapete puede ser menos intrusivo. Si tienes un lavavajillas, sólo necesitarás espacio para todo lo que no sea apto para lavavajillas (aunque ayuda a tener suficiente espacio para una carga completa en el momento en que el lavavajillas ahora está lleno).

Los escurreplatos metálicos suelen ser más libres, lo que deja que el aire circule para secar los elementos mucho más velozmente. Asimismo ofrecen un mejor soporte para la vajilla y los vasos, con lo que deberían mantenerse seguros mientras que se secan. Uno de los problemas del metal es que puede rayar los elementos delicados, como sartenes o platos particulares. O sea singularmente cierto en el caso del acero inoxidable, que es más rígido y no posee elasticidad.